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Una semana de interioridad

POR MARIA MACAYA

Compartimos con vosotros una carta de Tomeu Català, fundador y presidente de Projecte Home sobre el trabajo que hicimos con ellos. Gracias por tus cariñosas palabras, Tomeu. 

Hace exactamente un año que en Projecte Home Balears tuvimos la suerte de poder disfrutar de la presencia y de la maestría de Maria Macaya. Presencia porque fue de lunes a viernes, mañanas y tardes, durante la Semana Santa del 2016; y maestría porque desde el conocimiento de la realidad de Projecte Home supo invitar y hacer posible que todos los que participábamos en los distintos grupos diésemos un parón y al mismo tiempo entráramos en nosotros mismos más allá de nuestra piel.

El hecho de que en los más de veinte dispositivos que tenemos en el Projecte, según las edades, y las necesidades de cada perfil, fuera capaz de llegar a personas tan variadas, a mí me impresionó. Desde adolescentes-jóvenes hasta personas de setenta años; desde personas muy desestructuradas y de años de calle o cárcel hasta otras muy “normalizadas” con su trabajo estabilizado y su familia; y en toda esta variedad tenemos que unir la salud mental, en unos normal, y en otros, más del 30%, con trastornos.

Nos dividió en tres niveles, aunque algunos acudían a más de uno, y a partir de ahí hacíamos nuestro proceso de interiorización, lento, pacífico, exigente, y a la larga siempre agradable.

Hubo algún grupo, por ejemplo el de los adolescentes-jóvenes, que al principio no fue nada fácil que se concentraran. Hay que tener en cuenta que son personas que aunque de poca edad, sí que han tenido un recorrido largo de desestructura, desconcentración, que con mucha dificultad son capaces de mantener mínimamente la atención. Hiperactivos y muy nerviosos. Aún así, María logró, en primer lugar que la respetaran, que la escucharan y que a la larga se escucharan. ¡Ah! Y que disfrutaran de ello.

Otro grupo con los que se encontró María fue el de los terapeutas – médicos, psiquiatras, psicólogos, pedagogos, trabajadores sociales, educadores sociales, etc. – Son unos setenta. Y así como hubo una buena parte que se alegraron e incluso hicieron todo el posible para poder participar, aprovechando y disfrutando; hubo una pequeña parte que al principio tenía sus reticencias. Digo al principio ya que al final viendo los resultados que se producían en los usuarios/as aceptaron y reconocieron que a pesar de que el yoga no está en la lista de instrumentos terapéuticos podía ser válido incluso para el mismo proceso terapéutico y de rehabilitación.
A partir de ahí y fruto de reflexiones posteriores, durante este año ha habido grupos en Projecte Home Balears que han realizado semanalmente y han podido disfrutar de la práctica del yoga.

Realmente fue una gran suerte la experiencia de la semana santa del 2016 y por ello nuestro agradecimiento más profundo a María Macaya, gran maestra por su conocimiento y por su capacidad pedagógica.

Tomeu Català, presidente de Projecte Home Balears, Puigpunyent, 2 de Abril de 2017

La línea es fina, y muchos de nosotros nos podemos encontrar caminando sobre ella, tal vez solo por un corto tiempo, sin saber que estamos equilibrando como un funámbulo y que podemos caer hacia un lado o hacia el otro. Es por eso que a menudo es tan difícil saber cuando cruzamos esa línea y cuando nos vendría bien un poco más de apoyo. Visto así, la dicotomía ‘nosotros v. ellos’ desaparece. Uno puede estar traumatizado, deprimido, clínicamente ansioso, adicto, pero la buena noticia es que volver a cruzar al otro lado también es posible. Puede requerir más o menos esfuerzo, más o menos ayuda, más o menos apoyo, pero la línea está allí para ser cruzada. Una vez que la cruzamos, podemos encontrarnos en ese lado más seguro y estable que antes parecía tan lejano. Una vez que lo cruzamos, la persona que se encuentra a sí misma en este lado más seguro y estable se sentirá más fuerte, más sabio, con más herramientas de supervivencia y, a menudo, más compasivo que antes.

Uno de los primeros signos de muchos de estos trastornos es que perdemos el poder de imaginar. Perdemos la capacidad de ver, creer o imaginar que la vida podría ser de otra manera. «Nunca seré feliz de nuevo», «La gente me ataca», «Tengo miedo de que vuelva a ocurrir», «¿Por qué siempre tengo tan mala suerte?» La mayoría de nosotros puede reconocer haber vivido momentos más largos o más cortos de bienestar vida en que la mente se apodera de ese tipo de pensamientos negativos. A veces, a menudo, necesitamos la ayuda de alguien, una palabra, un empujoncito, para verlo, para empezar a hacer algo al respecto. Gran parte de nuestra felicidad y estabilidad dependen del apoyo, la compañía, la ayuda o el empujón de los demás.

El propósito de Radika es dejar que el movimiento, la respiración se vuelvan esos amigos que nos ayudan en esos momentos. Queremos ayudar a las personas que sufren de desasosiego o de trastornos mentales a recuperarse mediante una práctica que comprenda y respete las necesidades de nuestros usuarios.

Nuestros talleres preventivos y de burn out están ahí para evitar que las personas crucen la línea, y una vez cruzadas, complementan su terapia tradicional y la de su paciente con herramientas científicamente probadas. Ofrecemos técnicas que pueden ayudar a cada persona a volver a ver, imaginar, y redescubrir el lado ese más seguro que llamamos felicidad, tranquilidad, o paz. Cada uno tenemos una palabra que define lo que buscamos.

Radika proviene de la palabra «radical» que significa regresar a las raíces, a los orígenes. Creemos que todos tenemos raíces y orígenes en este lado más seguro, a veces solo necesitamos un poco de apoyo para encontrar el camino de regreso a él.