El próximo martes día 02/05 empezaremos el curso de Yoga Sensible al Trauma.
¿Conoces la metodología?
Esta basada en evidencia y aborda la sanación del trauma desde el cuerpo.
Uno de sus principales creadores fue Bessel van der Kolk.
¿Quizás has escuchado hablar de su libro “El cuerpo lleva la cuenta”?
El título nos viene a decir que es necesario trabajar el trauma desde el cuerpo.
Si no trabajamos los recuerdos grabados en la memoria implícita – la memoria corporal – la sanación será incompleta.
Es necesario que sintamos y vivamos esa sanación, no solo que la sepamos y entendamos.
El Yoga Sensible al Trauma tiene 5 elementos básicos:
– La seguridad
– Las opciones
– La interocepción
– La presencia
– La experiencia compartida
Hoy, para acompañar el mes que estamos dedicando a “Salud física, Salud mental” me gustaría hablarte de la interocepción y de por qué es algo que te puede importar.
¿Qué es la interocepción?
Es nuestro sexto sentido.
A través de ella conectamos con nuestro cuerpo, y es lo que nos permite saber si tenemos hambre, sed, dolor, deseo o también si sentimos miedo, amor, felicidad, vergüenza, orgullo o cualquier otra emoción.
Todo parece muy simple y directo:
Estímulo sensorial => Recepción por el sentido => Conciencia de ello.
Huelo el olor, veo la imagen, escucho el sonido, toco la textura, degusto el sabor, y de la misma manera siento la sensación y la emoción interna.
Desafortunadamente, no es tan fácil.
El mundo moderno, tal y como está construido y en los valores que se basa, nos ha ayudado a cortar esa conexión:
– Ignoramos la señal del hambre porque nos hará engordar: algo inaceptable según los canones de belleza de nuestra sociedad.
– No sentimos la saciedad, porque el estímulo oral de comer nos ayuda a evadir la soledad o el dolor emocional.
– Silenciamos el dolor causado por nuestro deporte de competición porque si no, no ganamos.
– Ignoramos el sueño porque dormir es de vagos y ser productivos de personas válidas.
– Callamos el enfado porque es de malas personas o el miedo que es de quejicas y débiles.
En resultado, bloqueamos los mensajes de nuestro cuerpo, porque así seremos, según dicen, «mejores».
La interocepción es una herramienta esencial que tenemos, no solo para nuestro bienestar, sino también para nuestra relación con el mundo que nos rodea y con las demás personas.
Para nuestro bienestar porque es el que me va a dar la señal de que necesito, como estoy, que siento ante una situación, que intuyo. A través de esta señal podré responder adecuadamente, darme lo que necesito y cuidarme.
Para nuestra relación con los demás, porque está comprobado que mi capacidad de interocepción – de conectar conmigo mismo – está directamente relacionada a mi capacidad de conectar con los demás.
¿Cómo voy a sentir empatía hacia otra personas si no la siento conmigo misma?
¿Cómo voy a conectar con las necesidades o emociones de otras personas, si no puedo leer ni aceptar las mías propias?
De la misma manera que una amiga necesita ser escuchada, nuestro cuerpo también.
La idea es escuchar sin bloquear, ni juzgar.
Es darle ese espacio para expresarse y abrirnos a nuestra capacidad innata de cuidar: a nosotrxs mismxs y a los demás.
Construir una relación de cuidado y compañía seguro.
Si me siento segura en mi cuerpo, me sentiré segura con lxs demás.
Si trato mi cuerpo con seguridad, lxs demás se sentirán segurxs conmigo.
¿Qué podemos hacer?
Empezar poco a poco.
Si sientes tristeza, enfado o miedo – déjalo existir, decir lo que necesita expresar.
¿Qué necesita?, ¿por qué esta ahi?, ¿qué está intentando cumplir?, ¿cómo lo puedes acoger, apoyar, acompañar?
Si sentimos las emociones difíciles, también sentiremos más las agradables como el amor, la felicidad, la tranquilidad.
En cuanto a esa hambre, o sueño silenciado , ¿qué podemos hacer?
¿Cómo podemos tratar nuestro cuerpo como se merece en agradecimiento a ser nuestro vehículo de vida?
Te deseo un buen fin de semana.
Un abrazo,
María

