THICH NHAT HANH

POR MARIA MACAYA

El día 22 de este mes murió Thich Nhat Hanh, monje budista Zen de origen vitnamita y activista de la paz. Con su claridad y simplicidad nos regaló el mensaje de compasión, de atención plena, de “inter-ser” y de felicidad, entre otras muchas cosas.

Nos alegra dedicarle esta newsletter a Thich Nhat Hanh, o Thay, como le llamaban con cariño. Es nuestra forma de agradecerle su legado, de honrar esos mensajes tan importantes que nos ha dejado y para recordar su sonrisa contagiosa.

Me gustaría agradecer a las personas que contribuyen a este newsletter:

Mario Salvador, que siempre nos habla de él en su curso “Trauma Emocional y su Curación” por la gran influencia que ha tenido sobre él como terapeuta especializado en Trauma; Candida Vivalda, que impartirá un curso sobre la compasión a partir de la semana que viene; y Javi Aurell, maestro de meditación y parte de Rādika y de la Orden Budista Triratna.

A mi me gustaría compartir con vosotras algunas de las frases y textos de Thich Nhat Hanh que me llegan al corazón y me han ayudado a cambiar algunas formas de ver la vida. El primero es sobre lo que Thich Nhat Hanh llamó “Interbeing” – el concepto de que todos los seres estamos conectados, el segundo sobre el agradecimiento y la presencia plena a la hora de comer, y el tercero sobre la muerte.

Espero que os gusten y os llenen tanto como a mi. Dejo paso primero a Mario, Candida y Javi, y luego encontrarás los textos de Thich Nhat Hanh que he elegido.

Gracias Thai, espero que tu bondad y presencia quede siempre, aunque sea un poco, en cada uno de nosotros.

MARIO SALVADOR SOBRE THICH NHAT HANH

Sigo a Thay, como llamamos amistosamente a Thich Nhat Hanh, desde hace unos 8 años cuando le conocí en Barcelona. Desde entonces hemos estado dos veces en Plum Village (y no más por las limitaciones de la pandemia) y esto transformó nuestras vidas al poder ver la fuerza de la práctica del mindfulness en la vida cotidiana, meditando en la acción en todas las tareas de un día: comer, caminar, hablar, respirar, cocinar y sonreir cuando te cruzas con otro ser humano.

Considero hoy dia a Thay mi principal influencia en mi forma de entender la psicoterapia del trauma. En el Modelo Aleceia adoptamos su famoso lema ‘No hay Loto sin Lodo’ para transmitir a nuestros alumnos y también a los pacientes que mirando y abrazando nuestro dolor emocional como la madre abraza y sostiene un bebé conduce a un proceso de profunda transformación en la que nos encontramos con una versión más elevada de nosotros como seres espirituales encarnados en nuestro cuerpo y al tiempo una conexión con la belleza de la vida que está siempre delante de nosotros. La mirada determinada y compasiva hacia nuestra propia experiencia tanto tiempo negada o ignorada nos trae un gran regalo, ser más profundamente humanos y encontrarnos con la esencia de quien realmente somos más allá de la transitoriedad de cualquiera de nuestras experiencias.

Mirar el sufrimiento, reconocer sus causas, y proveer de sanos alimentos a nuestro cuerpo, mente y espíritu es la manera de hacer el cielo en la tierra. Thay en sus enseñanzas nos enseña como la práctica de una vida ‘correcta’ nos conduce a una felicidad eudemónica (como la llamaba Aristóteles), la felicidad no perecedera sino la de llevar una vida con propósito y significado. Gracias Thay.

CANDIDA VIVALDA SOBRE THICH NHAT HANH

“Un día recuerdo que estaba clavando un clavo y mi mano derecha no estaba muy firme, y en lugar de darle al clavo me golpeé en un dedo (de la mano izquierda). Dejé el martillo para que mi mano derecha cuidara de mi mano izquierda de forma muy tierna. Como cuidándose a sí misma. Y ella no dijo: “Mano izquierda, sabes que he cuidado de ti, debes recordarlo y devolverme el favor en el futuro”.

¡No existe ese tipo de pensamiento!

Y mi mano izquierda no dijo: “Mano derecha, me has hecho mucho daño, ¡dame ese martillo! ¡quiero justicia!”

Porque ambas manos saben que están unidas y que son iguales.”

Tal y como nuestras manos derecha e izquierda, estamos unidos y somos iguales ante las alegrías y sufrimientos inherentes al estar vivos/as: esa toma de conciencia posibilita el surgir de compasión en nosotros.

Tal y como nuestras manos derecha e izquierda, la compasión es una mirada hacia el otro de igual a igual, que no tiene nada que ver ni con pena ni con lástima (que se fundamentan en sentirnos superiores y separados). Es una mirada a lo que nos une en lo profundo, a la conexión e interdependencia de la vida: desde ahí, es natural que surja el deseo de hacer lo que podamos para contribuir al bienestar de todos (incluyéndonos a nosotros mismos/as).

JAVI AURELL SOBRE THICH NHAT HANH

Thich Nhat Hanh dedicó gran parte de su vida a enseñarnos a ver la belleza que hay en el mundo. Una tarea complicada, pues todos sabemos que estas experiencias son difíciles de explicar con palabras.

Una de las formas que encontró para expresar sus experiencias fue el arte. A través del arte de la caligrafía combinado con frases cortas pero llenas de sentido, conseguía transmitir quizás mucho más que con una larga explicación.

En una de sus piezas escribe con bello trazo: “Listen to yourself”, que en castellano se traduce cómo “Escúchate a ti mismo”.

¿Qué expresa en esta obra?

Es posible que a cada uno de nosotros nos inspire ideas ligeramente distintas.

Yo la siento como un pequeño regalo. Me anima a experimentarme a mí mismo directamente. A tomar consciencia de las sensaciones presentes en mi cuerpo, a respetarlas y a confiar en ellas.

Con solo tres palabras y elegantes trazos, Thich Nhat Hanh me ayuda a entender en mi propia experiencia lo que es la “atención plena”, una de las enseñanzas principales del budismo.

Como su arte, así eran sus enseñanzas, simples y bellas, aunque probablemente no nos baste una vida para dominarlas.

SELECCIÓN DE ESCRITOS DE THICH NHAT HANH POR MARÍA MACAYA

Inter-relación

Tú eres yo, y yo soy tú.

No es evidente que nosotros “inter-somos”.

Tú cultivas la flor en ti mismo,

Para que así yo sea hermoso.

Yo transformo los desperdicios que hay en mi,

para que así tú no tengas que sufrir.

Yo te apoyo;

Tú me apoyas.

Estoy en este mundo para ofrecerte paz;

Tú estás en este mundo para traerme alegría.

Mindful Eating

Mientras que comes en silencio, puedes reflexionar sobre las siguientes frases
Sirviendo comida: “En este alimento veo claramente la presencia de todo el universo apoyando mi existencia.”

Mirando el plato lleno: “Todos los seres vivos están luchando por la vida. Que todos tengan suficiente comida para comer hoy.”

Justo antes de comer: “El plato está lleno de comida. Soy consciente de que cada bocado es el fruto de mucho trabajo por parte de quienes lo produjeron.”

Comenzando a Comer: “Con el primer gusto, prometo practicar la bondad amorosa. Con el segundo, prometo aliviar el sufrimiento de los demás. Con el tercero, prometo ver la alegría de los demás como la mía. Con el cuarto, prometo aprender el camino del desapego y la ecuanimidad.”

Terminando la comida: “El plato está vacío. Mi hambre está satisfecha. Prometo vivir para el beneficio de todos los seres.”

Cambiando la perspectiva sobre la Muerte

“Tengo un discípulo en Vietnam que quiere construir una estupa para mis cenizas cuando muera. Él y otros quieren incluir una placa con las palabras «aquí yace mi amado maestro». Les digo que no desperdicien la tierra del templo. «No me pongan en un pequeño pote y me dejen ahí», les digo, «no quiero continuar así. Sería mejor si reparten mis cenizas afuera y ayudo a los árboles a crecer».

Les sugerí que, si aún insistían en construir la estupa, tuvieran una placa que dijera «no estoy aquí». Pero en el caso de que la gente no entendiera, podrían agregar una segunda placa «no estoy acá tampoco». Si la gente aún no entendiera, entonces podrían escribir una tercera y última placa «Pueden encontrarme en su forma de respirar y caminar».

Este cuerpo se desintegrará, pero mis acciones me continuarán. En mi vida diaria, siempre practico ver mi continuación a mi alrededor. No necesitamos esperar hasta la total disolución de este cuerpo para continuar, continuamos en cada momento. Si crees que sólo soy este cuerpo, entonces no me has visto realmente. Cuando miras a mis amigos, ves mi continuación. Cuando ves a alguien caminando en plena consciencia y compasión, sabes que es mi continuación. No veo por qué tengamos que decir «Moriré»; porque ya puedo verme en ti, en otra gente, y en las futuras generaciones.

Incluso si una nube no está allí, continúa en la nieve o la lluvia. Es imposible para una nube morir. Puede volverse lluvia o hielo, pero no puede convertirse en nada. La nube no necesita tener un alma para continuar. No hay comienzo ni fin. Nunca moriré. Habrá disolución de este cuerpo, pero eso no significa mi muerte. Continuaré, siempre”.

Newsletter

Inscríbete aquí

Datos de contacto

info@radika.org
+34 670 75 24 75

Términos y condiciones

Política de privacidad y cookies

Política de cancelación