Este mes en Rādika abordamos el tema del trauma , un pilar fundamental en nuestra misión de crear un mundo más sensible e informado sobre las heridas emocionales que el trauma representa.
Como quizás ya sepas, mi primer libro saldrá en un mes, titulado Yoga Sensible al Trauma: Sanando desde el Interior.
En esta carta quiero compartir contigo algunos párrafos del libro que considero muy relevantes para el tema que nos ocupa este mes , y que espero te inviten a la reflexión.
lIlustración Marie Montocchio
“ El trauma es a la vez una realidad individual y un concepto universal .
Cada uno de nosotros tiene experiencias que nos marcan : lo malo que nos pasó o lo bueno que no nos pasó.
Todos quedamos afectados a nuestro modo, y nuestras heridas se protegen y expresan de la mejor manera que saben y pueden en cada momento.
Nuestras personalidades e identidades no solo están moldeadas por lo que traemos al nacer , sino también por cómo nos adaptamos a nuestras experiencias vividas , y cómo estas se convierten en ingredientes activos de la forma en que percibimos el mundo y la vida.
Creo firmemente que todos llevamos heridas y las compartimos tanto en nuestro deseo de felicidad como en nuestra vulnerabilidad .
Este libro es una oportunidad para conocer y comprender el trauma.
El conocimiento intelectual nos abre una puerta para acercarnos al dolor emocional, para empezar a reconocer que los comportamientos y reacciones son formas de expresión de heridas no resueltas, y que cada una de ellas es una vía de entrada a la sanación si las miramos con curiosidad. .
El empoderamiento que surge de la comprensión convierte a ese enemigo invisible que llevamos dentro en algo concreto , a lo que podemos ofrecer presencia, empatía y compasión, creando las bases para ser más resilientes.”
Te comparto este texto que conlleva dos ideas clave cuando hablamos del trauma.
lIlustración Marie Montocchio
La primera es que todos, de alguna manera, enfrentamos heridas emocionales.
Estas pueden deberse tanto a las experiencias dolorosas que hemos vivido —pérdidas, abandonos, agresiones— como a las cosas buenas que, sobre todo en nuestra infancia, deberían haber ocurrido y no ocurrieron : ser vistos, valorados, queridos; Recibir, atención y afecto.
Estos elementos configuran en gran parte quiénes somos.
Esta cambia la visión sobre lo que entendemos como nuestra personalidad , nuestras preferencias y aversiones, nuestras reacciones.
También nos invita a replantear cómo comprendemos a los demás , reconociendo que cada persona enfrenta su lucha interna de la mejor manera que sabe y puede.
La segunda idea es que estas heridas se pueden sanar.
Tenemos en nuestras manos la oportunidad de mirar con apertura y compasión hacia nuestro interior , y de reescribir nuestra historia.
Podemos liberarnos de las cadenas del trauma.
Espero que este mes en Rādika, con todo lo que te ofrecemos, sea un tiempo de aprendizaje, comprensión y compasión, tanto hacia ti mismo como hacia los demás .
Un abrazo,
María

lIlustración Marie Montocchio
lIlustración Marie Montocchio
