El poder de expresar emociones.
El poder de explicar nuestro punto de vista.
El poder de dialogar en un conflicto.
El poder de escuchar un punto de vista distinto al nuestro.
El poder de sacar el grito interior en un momento de miedo.
El poder de escribir lo que sientes.
El poder de compartir para no sentirte solo.
El poder de ser escuchado.
El poder de ir a terapia.
El poder de decir nuestras primeras palabras y ver la cara de nuestro cuidador.
El poder de reconocer nuestro diálogo interno.
El poder de modificar nuestra autocrítica.
El poder de no hablar mal de los demás.
El poder de defender al que se lo merece.
El poder de pedir perdón.
El poder de emocionar con tus palabras.
El poder de hablar distintos idiomas.
El poder de leer.
El poder del braille.
El poder de hablar con signos.
El poder de la música.
El poder de la poesía.
El poder de hacerte imaginar a través de mis palabras.
El poder de decirse a uno mismo “Valgo”, “Me quiero”, “Soy top”.
El poder de la claridad al expresarse.
El poder de argumentar un punto de vista.
El poder de llegar a miles de personas.
El poder de un abrazo.
Estas son solo algunas de las muchas cosas que podemos hacer a través del habla: sea con voz, con señales, con la mirada, con letras, o con lenguaje corporal y gestos.
Nos comunicamos constantemente con nosotros mismos, con los demás, con gente que conocemos; y con gente con la que nos cruzamos por la calle y no intercambiamos palabras.
Un tono agradable, una mirada dulce, una palabra sentida, puede llegarnos al corazón.
Un tono desagradable, una mirada dura, una palabra con intención de dañar, impregna el dolor.
Cómo nos hablamos, cómo hablamos a los demás, cómo nos hablan, cómo hablamos sobre los demás, cómo vivimos el silencio son algunos de los temas que queremos explorar este mes.
Quizás un mes en el que quieres tomar conciencia y reconocer el poder de tu habla, y el efecto que tiene sobre ti mismo y sobre los demás.
Un mes para prestar atención a nuestra comunicación en todas sus formas: su contenido, su tono, su calidad, el eco y vibración que crea, su intención.
Gracias por acompañarnos, gracias por leerme.
Un abrazo,
María

