He pasado estos días leyendo, conversando, entrevistando y hablando sobre la memoria.
En la sesión de Peter Bourquin, en nuestro curso de Yoga Sensible al Trauma Avanzado, nos guió una meditación y nos pidió que fuésemos con nuestra mente, a un lugar que nos aportaba paz y tranquilidad.
Gracias a mi memoria, pude irme a uno de mis lugares preferidos: un lago llamado Arnensee, situado entre montañas. Gracias a mi memoria pude no sólo verlo pero también olerlo, sentir el sol de verano sobre mi piel y la sensación de la brisa del aire alpino.
La memoria nos permite regresar a lugares donde hemos estado, volver a vivir momentos con personas queridas, reírnos de cosas que ocurrieron hace tiempo, como si estuviesen pasando de nuevo.
La memoria me ayuda a saber quien soy y como he llegado aquí, a ser yo, a querer a quien quiero y a pensar como pienso.
La memoria no solo me ayuda a entender mi pasado, también me ayuda a entender mi presente.
Esta última semana he tenido dos conversaciones a las que me quiero referir.
La primera con Gemma Hortet sobre cómo a través de la alimentación podemos tener un efecto directo sobre nuestra capacidad cognitiva y con ello, en la memoria.
La segunda con Glòria Mas de la Fundación Pascual Maragall para hablar sobre el Alzheimer: qué es, cómo afecta, y cómo podemos acompañar a los que les afecta.
La combinación de estas conversaciones me ha renovado la motivación a cuidarme y a cuidar, a agradecer y a entender.
– Come sano.
– Muévete, mantente activ@.
– Aprende cosas nuevas.
– Rodéate de personas, sobre todo de personas que te estimulan y te suman.
– Mantente activo.
– Cuida tu autonomía y la de las personas que te rodean.
– Acompaña acompañándote.
– Disfruta.
La memoria es un regalo que nos permite saber dónde estamos, saber por qué queremos a los que queremos, y revivir momentos preciados.
Se me pone una sonrisa en la cara al pensar que puedo disfrutar de este regalo interno que llevo conmigo, que me acompaña no solo para orientarme pero también para darle sentido a quién soy con la familia, las amistades, y las experiencias que he acumulado a través de los años.
Espero que nos sigas acompañando los días que nos quedan sobre la memoria con todo lo que compartiremos contigo.
En la próxima carta ya estaremos con el siguiente tema del mes, que te estamos preparando con mucha ilusión.
Un abrazo,
María

