Querida comunidad,
Mientras nos acercamos al final del año, quiero hacer una pausa para reflexionar sobre lo que nos ha sostenido y guiado durante todo este camino.
En Rādika, los valores son la brújula que marca cada paso que damos.
Sensibilizar, informar, abrir conversaciones necesarias, crear comunidad, abrazar la inclusión y fomentar la comprensión son los cimientos de todo lo que hacemos.

Ilustración Marie Montocchio
No es fácil enfrentarse a las heridas que nos acompañan, ni a las de una sociedad que muchas veces prefiere mirar hacia otro lado.
Pero creemos que al visibilizar el desasosiego, también abrimos puertas a la sanación y a vínculos más auténticos.
Cada curso, cada conversación, cada encuentro con vosotros nos recuerda que este trabajo no es solo necesario, sino compartido.
Este año, hemos crecido en comunidad, aprendido juntos y nos hemos atrevido a plantear preguntas difíciles y pertinentes.
Vuestra presencia, curiosidad y confianza nos han inspirado a seguir avanzando, a seguir ofreciendo espacios donde se pueda sentir, pensar y transformar.
A mi equipo, a cada persona que pone su energía, su tiempo y su corazón en Rādika, quiero daros las gracias.
Sois el motor que hace posible este proyecto.
Y a vosotros, que formáis parte de esta comunidad, gracias por estar aquí, por querer construir una sociedad más sensible y más humana.

Ilustración Marie Montocchio
Que el próximo año nos traiga más oportunidades de encuentro, más voces que se sumen, y que sigamos recordándonos que juntos es más fácil sostener lo que pesa.
Un abrazo,
María.

