«Quiero irme de aquí sabiendo
que hice algo con mi cuerpo
además de intentar
que se viera perfecto»
Rupi Kaur
¿Qué es un cuerpo perfecto?
¿Quién dicta y decide que un cuerpo está bien o está mal? ¿Cuántos mensajes recibimos a diario desde que nacemos que nos hacen dudar sobre la validez de nuestro cuerpo y con ello de nosotros como personas?
Esa pregunta interna de si es suficientemente grande, pequeño, alto, bajo, gordo, flaco, duro, blando, suave, rugoso, joven, maduro, claro, oscuro, largo, corto. ¿Sigo?
Un mundo de adjetivos con los que nos comparamos para ver si, no solo nuestro cuerpo está bien sino con ello confirmar que nosotros estamos bien, que somos seres válidos.
Y al rechazar nuestro cuerpo o algunas de sus partes, al no querer verlos – ¿qué efecto tiene eso con nuestra autoestima, tranquilidad, felicidad?
Si no me escucho yo, ¿cómo me van a escuchar los demás?
Si no me escucho a mí misma, ¿cómo voy a saber escuchar a los demás?
Mi cuerpo me dará mensajes cuando como, descanso, voy al médico, relajo, refuerzo, lubrico, acaricio, bebo, doy calor, pongo frío.
Si me dejo llevar por los mensajes que recibo de fuera no comeré cuando tenga hambre, ni descansaré cuando tenga sueño.
Reforzaré más lo «que debo», estiraré más de lo que puedo y acariciaré menos de lo que deseo.
Ignoraré el frío o el calor y no tendré tiempo para beber.
No sé si es necesario ponerse delante de un espejo cada día y decir “¡Cómo me gusta mi cuerpo!”, pero sí que podría cada día agradecer a mi cuerpo y sus distintas partes.
¿Alguna vez has pensado en el trabajo que hacen tus pies? ¿Qué te dirían si pudieran hablar?. ¿Y tus piernas o tus manos? y ¿qué me dices de tu corazón, tus pulmones, tus intestinos?
No solo que te dirían si pudieran hablar, sino también, ¿qué les gustaría escuchar?
Te deseo buen fin de este mes, en Rādika ya nos preparamos para nuestro programa de concienciación Rādikalmente: en el mes de diciembre dedicaremos conversaciones necesarias sobre la salud mental entorno a «las relaciones» en un sentido muy amplio.
¿Qué relación te gustaría que exploremos?
Un abrazo,
María

