¡Feliz 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer!
En este día tan especial, me gustaría hablar sobre un tema que resuena en el corazón de muchas de nosotras: el desafío de equilibrar nuestra vida profesional y familiar.Desde Rādika, dedicamos este mes de marzo a reflexionar sobre trabajo y salud mental, y no podemos pasar por alto una realidad que mujeres me han comentado en más de una ocasión: «Tenemos que trabajar como si no tuviéramos hijos, y cuidar a nuestros hijos como si no trabajáramos».Esta frase encapsula el constante malabarismo que realizan incontables mujeres, atrapadas en una lucha interna por cumplir tanto como profesionales exitosas como madres y parejas dedicadas. ¿De dónde surge esta dicotomía?, ¿es producto de las expectativas externas, las presiones autoimpuestas, o una mezcla de ambas?

Muchas mujeres sienten culpa por no «cumplir» plenamente en ninguno de los dos roles, alimentando un diálogo interno crítico y un estado de ansiedad.Se nos etiqueta como egoístas si priorizamos nuestra carrera, o de poco ambiciosas si decidimos dedicarnos más a la familia.Sin embargo, es posible encontrar un balance sin tener que sacrificar una faceta por la otra, e incluso, incluir un elemento a menudo olvidado: el autocuidado, cuidarnos a nosotras mismas.Aquí van algunas ideas:– Reconocer el diálogo interno: Saber diferenciar entre lo que realmente sentimos y sabemos, y lo que nos llega desde el exterior y socava nuestra autoestima. Podemos confiar en nuestra capacidad para tomar decisiones informadas y sensibles. – Establecer límites claros: Podemos decir «no» y delegar tanto en el trabajo como en casa. No hay que hacerlo todo sola.– Priorizar nuestro bienestar: Es fundamental reservar tiempo para nosotras mismas. Tener hobbies, descansar, hacer deporte y recargar energías. De hecho es imposible cuidar a otros si no nos cuidamos a nosotras mismas.– Buscar una red de apoyo: La pareja, familia, amigos y cuidadores pueden ayudarnos a crear una comunidad de ayuda mutua y comprensión. Compartir, ayudar, escuchar, complementar es nuestra naturaleza humana.- Integrar nuestra vida laboral y personal: Adaptar horarios o trabajar desde casa son opciones válidas. Cada una conoce la mejor manera de equilibrar cada aspecto de su vida.- Celebrar nuestros logros: No minimicemos nuestros éxitos, ni nos dejemos ganar por esa sensación de culpa que nos han inculcado.
¿Se te ocurre alguna idea más?¡Me encantaría que nos las compartas!Este Día Internacional de la Mujer, recordemos que nuestra fuerza radica en nuestra capacidad de amar profundamente y trabajar apasionadamente.La comunidad de Rādika, compuesta mayoritariamente por mujeres, comparte este lenguaje común de cuidado mutuo, emoción y pensamiento, diálogo y escucha, impulsados por el bienestar mental y emocional, tanto propio como ajeno.Si eres hombre y estás leyendo esto, gracias.Tu apoyo es esencial.Al igual que en el tango o la sardana, se necesita que todos colaboremos, nos acompañemos y cuidemos de no pisarnos.
Un abrazo,
María
María Macaya – fundadora y presidenta de Fundaciōn Rādika
Dirijo para crear comunidad, para establecer vínculos de hermandad con otras mujeres y hombres.
– Iolanda Batallé

