¿Por qué miramos hacia arriba?

Fundaciōn Rādika - ¿Por qué miramos hacia arriba? - Cartas - 9d08eac
  
  
 
 

Fundaciōn Rādika - ¿Por qué miramos hacia arriba? - Cartas - unnamed 3

Fundaciōn Rādika - ¿Por qué miramos hacia arriba? - Cartas - 9d08eac

Ilustración Marie Montocchio 

No de doctrina, ni de reglas, ni de tener razón sobre lo que hay o no hay ahí arriba.

Sino de esa sensación de que, en ciertos momentos, no estamos del todo solos.

De que algo nos acompaña.

Hay momentos que nos lo recuerdan.

Nos sacan un instante de nosotros mismos y nos conectan con algo más amplio.

Una puesta de sol, el nacimiento de un hijo, una música que te atraviesa, o estos días, un gol.

En todos ellos, por un segundo, sientes que formas parte de algo y que ese algo está contigo.

A veces lo llamamos asombro.

Pasa también con las coincidencias.

Esa llamada justo cuando pensabas en la persona. Esa señal que llega en el momento exacto.

Cosas que la razón no explica del todo, y que nos hacen sentir que hay algo superior organizándolo.

Cuando la coincidencia es buena, esa sensación reconforta.

Sientes que no caminas en soledad. 

El problema es que no todo lo que nos pasa nos acompaña.

A veces la vida golpea.

La enfermedad que llega en el peor momento, la pérdida que se cruza con otra pérdida, el dolor para el que no hay explicación.

Y en esos momentos, miras arriba igual que el jugador después del gol.

Ahí la espiritualidad se bifurca.

Para algunos, el dolor es precisamente donde más sienten esa compañía, ese sostén que les permite seguir.

Para otros, el dolor es la prueba de que no debe haber nadie.

Si alguien estuviera ahí arriba, piensan, no me habría dejado solo en esto.

Para mí esa sensación es una de profunda soledad, de abandono, de perder aquella compañía con la que, en teoría, siempre podemos contar.

Fundaciōn Rādika - ¿Por qué miramos hacia arriba? - Cartas - unnamed 1 1

Fundaciōn Rādika - ¿Por qué miramos hacia arriba? - Cartas - 9d08eac

Ilustración Marie Montocchio 

Las dos reacciones son humanas.

Las dos nacen de lo mismo: de haber mirado arriba buscando no estar solo.

Tanto la alegría inmensa como el dolor más hondo nos llevan al mismo gesto.

Miramos arriba, hacia dentro, hacia algo.

Buscando no estar solos en lo que sentimos.

A veces sentimos esa compañía con claridad.

A veces la buscamos y no la encontramos.

Y quizás parte de lo que es ser humano es seguir mirando de todas formas.

¿Hacia qué o hacia quién miras tú, en la alegría y en el dolor?


Un abrazo, 
María

También te puede interesar ...

Conferencias

Conversación con Meritxell Artiaga Vera sobre "La huella del encuentro: cómo nos influimos en terapia.".
Conversación con Lorena Coutiño Bosch sobre "Cómo nos influyen e influimos al facilitar yoga".
Conversación con la Dra. Regina Espinosa sobre "El estrés moral en el acompañamiento".
Conversación con Carmen Escudero sobre "Abusos sexuales en la infancia: prevención y recuperación".

Cursos

Curso online en directo

Del 26/10/2026 al 01/02/2027

Reflexionaremos sobre cómo el trauma atraviesa el cuerpo, la mente y la vida de las mujeres, y aprenderemos cómo transformarlo en resiliencia para entendernos mejor y vivir con más libertad.

Curso online en directo

Del 18/11/2026 al 23/12/2026

Aproxímate de forma práctica y accesible al mundo de los sueños, entendidos como una función natural de autorregulación, creatividad y orientación vital.
Docentes

Curso accesible en diferido

Queda grabado hasta el 07/11/2026

Comprende cómo acompañar la adolescencia desde una mirada integrativa, humanista y basada en la evidencia, incorporando herramientas prácticas de intervención.
Docentes

Curso accesible en diferido

Queda grabado hasta el 02/12/2026

Explora la arquitectura biológica de las personas felices y descubre las facultades que puedes entrenar para cultivar un bienestar profundo y duradero.

Noticias y cartas

04/10/2026

Este fin de semana estuve en una boda. En un momento de la ceremonia, la madre de la novia se [...]

21/09/2026

Si pensamos en la palabra influir y vamos a su etimología, aparece algo que encuentro muy bonito y que nos [...]