En Rādika dedicamos el mes de Marzo a la Salud Mental en el Trabajo.
Según los datos de 2022 de la Organización Internacional del Trabajo, cerca del 60% de la población mundial trabaja. Dedicamos una gran parte de nuestro día y de nuestra vida al trabajo: por esta razón, la calidad del entorno laboral puede tener un impacto significativo en nuestra salud mental, ya sea de manera positiva o negativa.
Tener un entorno de trabajo seguro y sano es un derecho fundamental, ya que trabajar no solo nos proporciona un medio de vida, sino también un sentido de confianza y propósito; una oportunidad para establecer relaciones positivas de colaboración; un sentido de contribución, pertenencia e inclusión en una comunidad; una base para establecer rutinas estables y estructuradas – todos ellos, aspectos que apoyan e influyen positivamente en nuestro bienestar mental y emocional.
Pero también conocemos – y varixs de nosotrxs han ciertamente vivido – situaciones laborales perjudiciales para nuestra salud física y mental, como ambientes muy estresantes, hiper-demandantes y sin apoyo por parte de los compañeros o superiores; ambientes en los cuales es muy difícil – sino imposible – conciliar la vida laboral con la vida personal y familiar; ambientes tóxicos, con episodios de acoso laboral y discriminación, falta de respeto y equidad, falta de reconocimiento y aprecio por el trabajo realizado; temporadas prolongadas de inestabilidad, preocupación y miedo a perder el empleo; situaciones laborales donde faltan políticas activas y claras para el apoyo emocional y la inclusión hacia quienes sufren de problemas de salud mental, de una condición de neurodivergencia o de discapacidad.
A lo largo del mes de Marzo conversaremos con varixs expertxs sobre la necesidad e importancia de generar condiciones de trabajo y entornos laborales saludables, seguros, motivadores e inclusivos.
Tendremos una sesión de Yoga Sensible al Trauma con enfoque en empoderamiento vs. falta de poder y jerarquía, y una meditación enfocada a los síntomas de ansiedad y burn-out.
Cándida Vivalda

