La espiritualidad como factor de bienestar y satisfacción vital, además de apoyo para la salud mental y elemento importante de un proceso terapéutico.
En Rādika dedicamos este mes a la espiritualidad y a su relación con nuestra salud mental y bienestar emocional.
La espiritualidad es un aspecto esencial en el ser humano: tiene que ver con nuestra innata búsqueda de propósito y sentido en la vida; con la intuición de que existe un plano de experiencia trascendente, algo más grande que nosotros y que se escapa a nuestra capacidad de entendimiento y explicación.
Reconocer y nutrir nuestro anhelo espiritual está relacionado con una vida interior rica de esperanza, significado, conexión y armonía.
La espiritualidad, entendida de esta manera, no está necesariamente relacionada con una creencia religiosa específica – aunque las dos pueden ir de la mano -, sino que tiene una aplicabilidad mucho más amplia y transcultural. Puede sentirse para cada uno/a de una forma diferente: un momento de conexión profunda con otro ser vivo; el asombro delante de la majestuosidad y la belleza de un escenario natural; el reconocimiento no-conceptual de la interconexión de todo lo que existe; u otra forma específica en la que lo trascendente se asoma a nuestra experiencia.
La espiritualidad puede desempeñar un papel significativo en la salud mental, ya que muchas personas encuentran consuelo, propósito, un sentido de comunidad y apoyo emocional a través de sus prácticas espirituales; para otras personas, sentir conexión con algo más grande que uno mismo puede se una gran ayuda a la hora de enfrentar las situaciones estresantes y los reveses de la vida.
Por esta razón, la espiritualidad ha sido objeto de interés e investigación en la psicología contemporánea y en la neurociencia: hoy en día una amplia evidencia nos indica que es un factor relevante en la salud mental y equilibrio emocional.
La espiritualidad ha sido reconocida como una característica importante del proceso terapéutico y algo que contribuye a mejorar la satisfacción vital, el bienestar y reducir el comportamiento antisocial, el abuso de sustancias y las tasas de suicidio (Brawer et al., 2002). Otras investigaciones definen la espiritualidad cómo ‘una sabiduría natural que no se canaliza necesariamente a través de la religión institucional, y que proporciona una sensación de fortaleza y dirección frente a la pérdida y la adversidad’ (Edwards, 2022). La espiritualidad, la meditación y el silencio son factores protectores y reguladores de la amígdala, esa parte de nuestro cerebro que se sobreactiva en situaciones de estrés y ansiedad y que es responsable de nuestros “sobresaltos” y reactividad emocional (Nazareth Castellanos).
A lo largo del mes de Diciembre hablaremos de: investigaciones sobre espiritualidad y sus efectos en el bienestar y la salud mental; diferentes puntos de vista sobre la espiritualidad, tendiendo puentes entre varias tradiciones culturales, contemplativas y religiosas; el poder de la meditación y del silencio. Además, tendremos una sesión de Yoga Sensible al Trauma y una meditación.

