Reflexiones sobre la interdependencia de vida y muerte, lo que la muerte nos puede enseñar sobre la vida, la importancia de vivir plena y profundamente.
En Rādika dedicamos el mes de mayo al tema Vivir y Morir.
El ciclo de vivir y morir es una parte inherente de la naturaleza. Lo sabemos, lo reconocemos… pero la realidad es que el hecho de que todo cambia, el tiempo pasa y la finitud es inevitable, sigue siendo algo para lo que no estamos preparados —y de lo que nos escapamos e intentamos distraer toda la vida.
Pero así es la vida: un flujo continuo que nunca se detiene. Y hay belleza en observarla profundamente y reconocer lo efímero que se transforma, las estaciones que se suceden, las flores que dan paso a los frutos, los días que se convierten en noches, los instantes que pasan y que nunca volverán a ser iguales.
Hay belleza en reconocer la interdependencia y complementariedad de vida y muerte, entrelazadas en un ciclo continuo de crecimiento, transformación y renovación: la vida surge de la muerte, de la materia orgánica que se descompone para proporcionar los elementos necesarios para nuevas formas de vida. Y la vida da paso a la muerte, permitiendo que la energía y los recursos que sostuvieron a un organismo sean redistribuidos y utilizados por otros seres vivos.
Aunque la transitoriedad de todo lo que existe —incluyendo nuestra propia finitud y la de nuestros seres queridos— puede ser un tema difícil de contemplar, también nos recuerda la importancia de vivir plenamente y apreciar cada momento.
Darnos cuenta de que la vida es transformación y cambio constante y el tiempo es un recurso limitado puede ser nuestra más poderosa invitación a vivir de manera más consciente y más alineada con lo que verdaderamente es importante, a cuidar nuestras relaciones y a hacer cosas —grandes y pequeñas— que den realmente significado y propósito a nuestra existencia.
A lo largo del mes de Mayo conversaremos con varixs expertxs sobre lo que la muerte nos enseña acerca de la vida, sobre el duelo y cómo apoyar a personas en duelo, sobre la importancia de una muerte digna, sobre cómo cultivar una profunda intimidad con los cambios (internos y externos) y con las pequeñas muertes cotidianas. Tendremos una sesión de Yoga Sensible al Trauma sobre el duelo y una sesión de meditación sobre la muerte como recordatorio para vivir de verdad.
«La muerte puede ser un recordatorio poderoso de que nuestras vidas son finitas y de que no tenemos tiempo que perder. Debemos aprovechar cada momento para vivir con propósito y significado, y para marcar una diferencia en el mundo mientras aún podemos». Jack Kornfield

