Conversaciones, prácticas y lecturas sobre la importancia de hablar y expresarse.
Cómo dijo el psicólogo Paul Watzlawick: “No es posible no comunicar”. Cualquier comportamiento perceptible, ya sea una acción, una expresión facial, una palabra, incluida la ausencia de acción, tiene el potencial de ser interpretado por otras personas como si tuviera algún significado. En otras palabras, nos comunicamos siempre, incluso cuando no queremos hacerlo.
Vivimos en un mundo hiperconectado en el que no solo el exceso de información nos puede abrumar, sino que también podemos sentirnos a veces “obligados” a comunicar, a expresar una opinión, a decir “algo” en redes sociales para no desaparecer del mapa…
Así que durante este mes queremos poner el foco sobre la importancia de una comunicación consciente, sensible y empática, y sobre su efecto para nuestra salud mental, relacional y social. Ya desde las antiguas tradiciones contemplativas orientales se nos invitaba a preguntarnos, antes de hablar: lo que voy a decir, ¿es verdad? ¿Es necesario? ¿Es amable?
¿Cómo podemos tomar mayor consciencia del poder de hablar, para que nuestro lenguaje -ya sea verbal, corporal o conductual-, fomente la conexión en vez de la desconexión, reconozca y valide el/la otrx, facilite el surgir de una comunicación efectiva?
Dentro de este ciclo de conferencias abordaremos cómo comunicarnos con personas en situación de vulnerabilidad, por ejemplo enfermedad (física y mental) o diversidad funcional; cómo comunicar con empatía y asertividad; cómo resolver conflictos a través de la comunicación; cómo hablar de manera inclusiva (en relación con raza, género, orientación sexual, capacidades diferentes…); la comunicación médico-paciente; cómo nos habla nuestro cuerpo, y mucho más.

