Primero que nada, ¡feliz año!
Deseo que este 2024 te brinde abundancia en presencia, inspiración, conexión y bienestar.
En Rādika, iniciamos este año con entusiasmo, preparándote temas, charlas, cursos y novedades que queremos compartir contigo.
Nuestro objetivo anual persiste: mejorar constantemente.
Queremos asistir a más personas, brindar mayores recursos, reducir el estigma, abarcar una diversidad de temas y fortalecer una comunidad cada vez más unida y enriquecida.
Este mes, el tema central es la inspiración.
Al establecer nuestras metas de Año Nuevo, la inspiración constituye un punto de partida ideal.
¿Por qué?
Porque emerge de nuestro interior, reflejando lo que verdaderamente valoramos y resuena con nuestro ser.
A diferencia de las influencias externas, basadas en las opiniones, deseos o valores ajenos, la inspiración nos conmueve profundamente.
La inspiración, al igual que el enamoramiento, tiene el poder de mover nuestro corazón.
Surge de aquello que admiramos, nos emociona, y motiva.
Al igual que en el amor, solo se manifiesta si ya existe una chispa interna.
Estoy convencida de ello.
A menudo pensamos que la inspiración proviene de factores externos: una persona que nos cautiva, un evento que nos impacta, o una opinión que nos impulsa.
Sin embargo, la realidad es que solo nos sentimos inspirados por algo externo cuando ya poseemos una semilla interna de esas mismas cualidades.
Bondad, inteligencia, sabiduría, motivación… son destellos de nuestro espíritu interno esperando ser despertados.
Como si fuera el Sol, ciertas personas, actitudes, acciones o sucesos actúan como catalizadores.
Así que, a través de esta carta, quiero recordarte eso.
Si algo o alguien ha tocado tu espíritu, es porque ya reside en ti.
Hacerlo florecer en 2024 es posible.
Gracias por leer.
Estoy emocionada por compartir este año contigo.
Un abrazo,
María

