Se acercan nuestros días de desconexión de las tecnologías. Para ello puede que decidas desconectar del todo, o utilizar el teléfono un corto espacio de tiempo al día, borrar/esconder aplicaciones de redes, juegos, citas, compras etc.
¿Te unirás a nosotros?
11 días para darle un descanso a la mente de exceso de información. Para tener momentos de «no hacer nada» sin rellenarlos con «scrolling». Para estar con nosotros mismos. Para conectar con las personas cara a cara.
También podemos verlo como 11 días para reconocer los efectos que tienen las redes sobre nosotros y/o las aplicaciones: para poder apreciar «lo bueno y lo malo», volviendo de una forma más consciente y aplicar todo lo aprendido.
Hablando sobre nuestra relación con la tecnología, Catherine Prive de la revista Time escribió: “Nos sentimos ocupados pero ineficaces. Conectados pero solos. La misma tecnología que nos da tanta libertad también actúa como una correa, y cuanto más atados estamos, más surge la pregunta de quién tiene realmente el control.”
Te invito a que utilices estos días, no sólo para disfrutar y literalmente desconectar, sino sobre todo para aprender sobre ti y tu relación con tu tecnología: reconoce dónde tienes tú el control y dónde lo pierdes, cuándo te hace sentir más sola que acompañada, y cuándo tiene un efecto negativo sobre tu eficacia.
Comparto contigo algunas preguntas que te pueden ser útiles:
– ¿Cómo cambia tu mañana si no chequeas tu teléfono al despertar?, ¿qué haces?, ¿qué disfrutas?, ¿qué sientes?
– ¿Cómo cambia tu sueño si no utilizas tu teléfono antes de irte a dormir?
– ¿Qué aplicaciones utilizas solamente para evadir el silencio o el «no hacer nada»?, ¿vale la pena mantenerlas?, ¿con qué actividad la podrías remplazar y/o cómo puedes cambiar tu relación con el «no hacer nada»?
– ¿Qué redes sociales utilizas?, ¿qué has sentido al no tenerlas?, ¿qué miedos y qué inseguridades han salido? Y al revés, ¿en qué cosas te has sentido mejor y más tranquila? Sabiendo esto: ¿qué cuentas quieres seguir y no seguir?, ¿cuánto quieres utilizarlo?, ¿para qué?, ¿quieres poner horarios y objetivos fijos? (¿Sabes que hay aplicaciones que te bloquean apps el tiempo que tú quieras?)
-¿Qué actividades has descubierto o redescubierto al no tener el teléfono siempre contigo?, ¿cuáles quieres mantener y seguir haciendo?
Nuestra vida con el teléfono está tan normalizada que es fácil no ver que tenemos adicción o dependencia. Nos podemos decir “es que necesito las redes para mi trabajo”, “todo el mundo está en las apps de citas”, o “juego porque dicen que así mi cerebro se mantendrá joven”. Te invito a que utilices estos días para mirar tu uso con honestidad hacia ti mismo – sin excusas.
El internet y las redes no tienen solamente aspectos negativos.
Sabemos que pueden ayudar a crear comunidad – sobre todo para temas estigmatizados. También sabemos (y en Rādika es una de nuestras misiones principales) que pueden ser fuentes de recursos y conocimientos.
Aprovechemos estos días para hacer limpieza, para conocernos, para encontrarnos con nosotros mismos y con los demás, para cuestionar y así regresar de una forma más consciente.
Nos vemos a la vuelta 🧡
Un abrazo,
María

