Conociendo más en profundidad nuestro cerebro: sus partes, su funcionamiento y las principales teorías y avances de la neurociencia contemporánea.
En Rādika dedicamos el mes de Julio a profundizar en nuestro cerebro.
Nuestro cerebro es una estructura compleja, fascinante —y en buena parte todavía desconocida—, fundamental para todas nuestras funciones cognitivas, corporales y relacionales. Cuando respiramos, hablamos, sonreímos, hacemos ejercicio, nos enfadamos, leemos, meditamos, dormimos… estamos creando conexiones neuronales y liberando multitud de sustancias químicas en nuestro cerebro.
Y cuando modificamos nuestros comportamientos, nuestros hábitos, nuestro entorno, aprendemos nuevas habilidades… nuestro cerebro también cambia: un fenómeno que se llama neuroplasticidad, la capacidad del cerebro para aprender, reorganizarse y adaptarse tanto estructural como funcionalmente a lo largo de toda la vida, en respuesta a la experiencia.
El estudio del cerebro se remonta a la antigüedad, siendo el objeto de interés de médicos, filósofos y estudiosos de diferentes disciplinas a lo largo de toda la historia: por poner algunos ejemplos, el cerebro se menciona ya en un papiro del antiguo Egipto; en la antigua Grecia, Hipócrates, considerado el «padre de la medicina», postuló que era la sede de la inteligencia y las emociones; en el renacimiento, Leonardo da Vinci realizó detallados dibujos anatómicos del cerebro basados en sus disecciones. Pero es a partir del siglo XX, con los avances tecnológicos cómo el electroencefalograma, la resonancia magnética y las técnicas avanzadas de neuroimagen, cuando se revolucionó su estudio, permitiendo medir la actividad eléctrica, crear imágenes detalladas y realizar estudios funcionales en vivo.
Hoy en día sabemos que nuestro cerebro está compuesto por diversas áreas y estructuras, cada una con funciones específicas, formando una organización compleja que permite ejecutar y coordinar multitud de funciones necesarias para la vida y la interacción con el entorno.
En las últimas décadas se ha popularizado el modelo del cerebro triuno, propuesto por el neurocientífico Paul MacLean: un modelo simplificado que divide nuestro cerebro en tres partes principales, altamente interconectadas y que funcionan en conjunto, perteneciendo cada una de ellas a una etapa diferente de la evolución. La integración de las tres partes permite que realicemos tareas complejas que requieren tanto respuestas instintivas como análisis racional y emocional.
Todo esto trataremos en profundidad durante el mes de Julio, describiendo las diferentes partes de nuestro cerebro y sus funciones, hablando de neuroplasticidad, de los principales neurotransmisores, de cómo se configura el cerebro en trauma y en experiencias de felicidad, de las principales teorías y avances de la neurociencia contemporánea.

